Marcaste un antes y un después en mí. Te fuiste sin decir adiós, lo acepté y hasta incluso lo perdoné. Me inventaste un mundo aparte, donde supuestamente la mentira no era parte de tal, y sin embargo, fue quien reinó.
Aún así no bajé los brazos, te demostré que había cambiado y no veía tan distante el hecho de que vos también lo podías hacer. Te esperé con una sonrisa bien marcada en mi cara y con unas ganas constantes de volver a empezar... una vez más.
PMB
2 comentarios:
Gracias por tu comentario en mi blog. Lindo el tuyo también.
Sos bienvenida, cuando quieras.
Saludos!
a veces se nos hace tan fácil volver a dar una oportunidad ..
lindo blog :)
Publicar un comentario