4 de julio de 2010

A pensar, a reaccionar, a relajar, a despotricar, a decir estupideces. A olvidarme de olvidar, a recordar lo que vendrá, a arriesgar una y mil veces. A molestar, a ladrarte, a ser la presa de la celda stereo de tu alma, rincón eterno de las palabras. A ser idiota por naturaleza y caer siempre ante la vaga certeza de que en esta tierra todo se paga.

A consumirme, a incendiarme, a reir sin preocuparme,

hoy vine hasta acá. A tapar mi ingenuidad con un poco más que sal, me quiero quedar. A tocar, a manosear, a querer más que un nada más, a desnudarte una vida de veces. A hablar mal del que dirán, a ver temblar la seguridad, a ser distinto a lo que se parece. A terminar con el cuento más oscuro, a derribar los muros de mi mente, a ser un poco menos consciente. A fantasear, afilarme bien los dientes, a acabar con mis pensamientos decentes, asesinar a las verdades que mienten. A consumirme, a incendiarme, a reir sin preocuparme hoy vine hasta acá. A tapar mi ingenuidad, con un poco más que sal, me quiero quedar.

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