Me resigné. Mi último aliento fue en vano. Todas mis esperanzas se fueron al ver tu sonrisa, y darme por fin la cabeza contra la pared, entendiendo que estabas bien así, que no necesitabas nada más y nada menos que... su amor.
Cuando uno ama a alguien no se posesiona y quiere que sea sólo suyo, sino que busca constantemente la felicidad para éste.
PMB
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