1 de abril de 2010

dEliRaárr (yo me entiendo).

Hay miles de cosas que nunca en mi vida pensé que iba a hacer. Pero a veces con el correr del tiempo uno se da cuenta que necesita hacerlas, ya sea para probar, para saber de que se trata, para su bien, por impulso...
Me dí cuenta que muchas cosas que consideraba antes extrañas, rídiculas e ilógicas, hoy las veo comunes y accesibles.
Todos los días descubro algo nuevo, todos los días aprendo muchas cosas de la vida. No creo que esté mal lo que haga, depende y varía desde cualquier punto de vista, obviamente, pero lo que vale en mi vida tiene que ser mi palabra, y yo lo acepto y por más impulsiva que sea lo hago consiente, y también me banco las consecuencias.
Creo que todo lo que me rodea el día de hoy me colmó, creo que no estoy bien, pero a la vez me justifico un 99%. Quiero gritar, quiero salir, quiero emborracharme. Quiero alejarme de los problemas que tengo, que a veces son una tortura. Quiero entender a la gente, quiero buscarle una buena explicación a todo. Encontrar a una persona que valga la pena las 24 hs. del día, todos los santos días, y que todas las palabras de esa persona sean válidas desde el día que las pronuncie hasta el final.
Cambiando de tema, en estos días me puse a pensar en algo que hace mucho no pensaba y me hizo mal. Los dieciseis me bajonearon en cierta parte, me faltaron unas personas muy importantes, pero las tres se justifican y entiendo completamente porque no pudieron estar. Lo único que no podía creer es cómo se me iba otro cumpleaños más sin dos de ellas, sin sus llamados, sus regalitos, sus visitas desde las 12 del mediodia hasta las 12 de la noche. Y bueno la otra persona remedió haberme faltado en este día organizando para vernos la semana que viene.
A veces está bueno que sea un poco rarito todo, pero otras te dan ganas de tener un lindo respiro y que las cosas buenas pasen por sí solas.

No hay comentarios: