23 de agosto de 2009

Una mesa, un cafe, un cigarrillo encendido, unas palabras que ya no tienen sentido. Un "te quiero" gastado, unos ojos sin brillo. Es testigo el silencio, frente al amor siempre pasa lo mismo. Recuerdo que decías "mirá, esta vez será distinto". Porque tú me haces falta como el sol, como el aire. Yo siento y no vivo. Y el fantasma de los celos se adueña de tus sentidos. Otra vez los reproches. Siempre pasa lo mismo. Volver a empesar y volver a creer. Y volverlo a intentar es volver a perder.

No hay comentarios: