2 de mayo de 2009

Todavía me resisto a la absurda tentación de pisar el freno, de pasarla bueno, disfrazarme de alguien que no soy. Todavía tengo amigos que me quieren como soy, siempre un poco loca y todo lo que toco lo quiebro y pido perdón. Y acá me vez, escapándole al fuego que sigue quemando. Esa oración, libertad, ansiedad, un amor, soledad. Y así vivir mucho mejor. Todavía siento ganas de llamarlo alguna vez, y decirle que cuando él se fue, un viento me arranco de pie. Todavía que respiro, cuando salgo a nadar por un mar oscuro donde todo es duro y el agua se hace cristal. Todavía que me río del amor, del café y de dormir. Y si lo sufrí fue casualidad; un error nunca te hace mal. Todavía que te quiero y no quiero quererte otra vez. Pero si con vos tanto me aleje, que volé y jamás regresé.

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