25 de abril de 2009


Sí, claro que estoy llorando,
¿O acaso esperabas que hiciera
una fiesta como despedida y
aplaudir que te vas destrozando
mi vida, o que me vaya corriendo
a la iglesia a pedirle a Dios que
te bendiga? No, no podré
perdonarte. A
pesar que te amo
con toda mi alma,
me obligas a odiarte.
Sé que voy a gozar cuando
vengas llorando, y voy a
burlarme al verte arrastrado,
te arrepentiras de haberme
conocido, porque hoy me
declaro tu peor enemiga. Y
lo que te mereces por abandonarme.
Es que a volver te mande a chillar a otra parte.

No hay comentarios: