Pensar que estamos tan cerca, pero
nada es igual. Los pensamientos
cambiaron, vos cambiaste, yo cambié.
Es cuestión de ir acostumbrándose y
dejárselo todo al tiempo. Cuestión de
no bajar los brazos y estar siempre
alerta. Es esperar una nueva reacción
de tu parte. No me desespero al esperarte,
tiempo es lo que me sobra. Siempre voy
a estar ahí, pendiente de cada mirada, cada
palabra. No quiero perderme ningún
detalle (en este tiempo ya perdí demasiados
como para seguir perdiéndolos). Entiendo que
nunca fui la mejor, nunca cuide del todo, ni
defendí nuestro amor. Nunca pude hacerme
cargo de la culpa, que ciertas veces
también fue mía. No tuve el valor necesario
para encarar de una vez la verdad. No me animé
a decir lo que siento, por el miedo, mi debilidad.
Capaz como muchas veces me estoy confundiendo
y estoy sintiendo miles de cosas en vano,
pensando en tu nombre que retumba constantemente
en mi cabeza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario