Ahora que no estás, los árboles del parque juraron no crecer hasta que vuelvas. Porque ahora que no estás, no pueden escaparse contigo a esos lugares donde sueñan. Pero al llegar la noche todo cambia: escucho esas voces, son amenazas. Qué pasa ahora? No entiendo nada. He visto sombras, que me alcanzaban. Ahora que no estás ya no existe el silencio, y oscuros desiertos son las calles.
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